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Andaba sola
no tenía a donde ir
por las aceras
y yo cruzando el invierno sin sentir
naufragando
por aquí.
Abrigo largo
pa´ taparse los fracasos
ojos perdidos
que al mirarlos hacen daño.
Solo tengo un saco roto de sueños
un alma en vela
y un corazón indispuesto
alérgico a los desencuentros.
Se marchó con su prisa
no quiso despertarme
llevándose mi risa
y el veneno de esos martes.
Rastreé todas las calles
la busqué en todos los bares
enrredé por los cajones
en busca de señales.
Me quedé sin alimento
pa´ mis noches de desvelo
me perdí el resto de besos
me perdí el final del cuento.
Se marchó con prisas
no quiso despertarme
llevándose mi risa
y el veneno de esos martes.
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